¡¡Somos lo
que comemos!! ¡¡Pero también somos lo que nos echamos a la piel!! La piel es el
órgano del cuerpo humano más grande y que más expuesto está con el exterior, de
hecho es la encargada de guardar una buena relación entre el interior y el
exterior del cuerpo de humano. Tanto nuestra dermis como nuestra epidermis
están vascularizadas, de ahí que todo lo que nos pongamos en la piel puede
pasar al torrente sanguíneo y distribuirse por todo el organismo.
Por eso
debemos mirar bien lo que nos ponemos en la piel. La industria cosmética es una
industria química en la que se usan más de 10.000 productos diferentes. Muchos
de esos productos están aprobados por ley en unos países pero prohibidos.
Incluso en Europa se comercializan productos que en Europa no se pueden
fabricar pero por diferentes acuerdos internacionales si se pueden vender. Cada
año se autorizan unos 1200 componentes nuevos y no hay organismo de control que
pueda regular eso, son los fabricantes con sus departamentos de I+D los que
hacen los ensayos y presentan los informes (muchas veces engordados) y las
comisiones de control se limitan sólo a dar el visto bueno.
La
legislación en la Unión Europea está basada en el Reglamento Europeo 1223/2009 del Parlamento Europeo de
30 de noviembre de 2009 sobre los productos cosméticos. Bien es
cierto que en el reglamento se dicen cosas como que no se deben usar sustancias
cancerígenas, mutágenas, ni toxicas para la reproducción. Pero también afirma
que no obstante dado que una propiedad peligrosa de una sustancia no entraña
siempre necesariamente un riesgo se puede autorizar su uso.
La cosmética
que normalmente se compra suele tener entre 15 y 70 compuestos diferentes que
la forman y si de media cada día un hombre usa 8 y la 15 productos diferentes respectivamente
(la diferencia radica en el maquillaje) y a una media de 50 componentes por
producto nuestro torrente sanguíneo está absorbiendo de media unos 600
componentes. Muchos de estos componentes no reaccionan con el organismo y son
eliminados por la propia piel o por la orina. Muchos otros pasan al metabolismo
celular en órganos importantes como el hígado. Y muchos otros no se eliminan y
permanecen en nuestro organismo.
De todos los
productos que contienen los productos de cosmética que normalmente utilizamos
los que habría que evitar serían:
ACEITES MINERALES: Son
derivados directos del petróleo. Tienen una textura fina y sedosa y su uso está
muy extendido porque es un producto barato y fácil de extraer. Podemos caer en el error de pensar que esto no
es cierto, ¿cómo nos vamos a echar gasolina en la piel? Pero un ejemplo muy
típico es “aceite Johnson”, recomendado para niños, que incluso nos queda el
niño muy brillante. Otro ejemplo muy extendido es la vaselina, utilizada en la
industria como lubricante. Se conoce como PARAFFINUN LIQUIDOUM.
El
paraffinum liquidum lo podemos encontrar en todas las cremas hidratantes. Da la
sensación de estar hidratados, pero el proceso que se desencadena en nuestra
piel es contrario, la célula siente que hay una gran cantidad de grasa en el
medio y comienza a sacar el agua que contiene en su interior para ajustar el
desequilibrio. También cierra los poros de nuestra piel impidiendo que esta
respire con lo que la piel se reseca y se acelera el desarrollo de arrugas.
Algunas
parafinas se quedan en hígado, riñones y ganglios linfáticos.
Por lo tanto
si queremos hidratar nuestra piel debemos usar productos sin paraffinun
liquidum, este producto lo usaremos si queremos brillar.
Lo podemos encontrar
como: Paraffinum liquidum, Paraffin, Microcristalline Wax, Petrolatum, Mineral
Oil, Ozokerite, Ceresin, PVP / VA Copolymer, Hydrogenated Polyisobutene, C13-14
Isoparaffin, Quaternium-7, -15, 22,-31, -60, 80 etc, Vaseline, etc.
SODIUM LAURIL
SULFATE y SODIUM
LAURELH: se encuentran en el 90% de los productos de cuidado personal
(jabones, champús, pastas de dientes, etc) Son desengrasantes y espumantes. Como
desengrasantes se utilizan en la industria para limpiar motores de coches,
aviones o barcos… mismo producto con diferente formato.
Para
fabricar estos productos en la industria química se ponen en el mismo
recipiente el sodio, el sulfato y a presiones y temperaturas controladas se
produce la reacción química que da los productos. Esta reacción no es perfecta
y da diferentes subproductos entre ellos el 1-4
dioxano que está demostrado que es cancerígeno. El 1-4 dioxano se podría
eliminar pero el coste del producto final pasaría de 2 a 12 €. Y también hay
que tener en cuenta que al ser un subproducto no están obligados a ponerlo en
las etiquetas.
Sodium
lauryl sulfate comenzó su carrera como un detergente de tipo industrial o
desengrasante. Al igual que todos los detergentes, ataca la grasa, lo que ayuda
a limpiar la piel. Sin embargo, la piel humana es un órgano complejo y
contiene glándulas que segregan deliberadamente grasa o aceite sobre la piel
para ayudar a mantenerla impermeable, flexible, suave y tersa. Sodium Lauryl Sulfate tiene
un efecto de desprendimiento de la capa del aceite natural de la piel, dejando
la piel irritada, áspera y seca.
A tener en
cuenta:
- Son productos
irritantes de la piel. Incluso se utilizan en la industria farmacéutica para
irritar la piel de animales y personas y luego probar sobre ellos productos
curativos.
- Elimina
la grasa natural de la piel segregada por
las glándulas sebáceas.
- Puede
llagar al torrente sanguíneo y perjudicar a ciertos órganos vitales. Se acumula
en el corazón, el hígado y el cerebro y puede causar grandes problemas en estas
áreas.
- Según
un resumen del Informe de Investigación para Prevención de la Ceguera, los
champús con Sodium lauryl sulfate podrían producir que los ojos de los niños no
se desarrollen de forma adecuada. Los niños menores de seis años de edad son
especialmente vulnerables al mal desarrollo de los ojos. Además de todo esto,
Sodium lauryl sulfate puede causar cataratas en los adultos y retrasar la
cicatrización de las heridas en la superficie de la córnea.
- Son
productos que limpian por corrosión.
Los podemos
encontrar como: Sodium Lauryl/Laureth Sulfate; Ammonium Lauryl/Laureth
Sodium Methyl Cocoyl Taurate; Sodium Lauroyl /Cocoyl Sarcosinate; Potassium
Coco Hydrolysed Collagen; TEA Laureth/Lauryl Sulfate; Lauryl/Cocoyl
Sarcosine; Disodium Oleamide/Laureth/Diocyl Sulfosuccinate; usw.
PARABENES:
son muchos productos todos ellos acabados en paraben. Presentes en casi toda la
cosmética. Se usan como antibacteriano y antifúngico (para que no salgan
bacterias en los productos). Son conservantes.
El problema
de los parabenes es que tienen actividad estrógena afectando al sistema
endocrino. El sistema endocrino es un sistema muy delicado que controla muchas
funciones del cuerpo y que siempre tiene que estar en equilibrio, equilibrio
que es muy complejo. Esto es así porque tienen una forma muy parecida a la
paratohormona y bloquea a esta hormona para que no actúe.
Hay mucha
discusión sobre los parabenes y el cáncer de mama. Diferentes estudios en los que
se analizaron diferentes tipos de cáncer de mama se encontraron en que en las
biopsias de los canceres había parabenes
y por supuesto no tendrían por qué estar ahí. Bien es cierto que otros
estudios contradicen los anteriores. Otros estudios han encontrado parabenes en
la leche materna.
Últimamente
la legislación europea está muy metida porque está siendo considerado un
problema de salud pública (ejemplo es Dinamarca que tiene prohibido los
parabenes en productos infantiles). Se está pensando en prohibirlos de aquí a
15 años, pero el lobby de la industria cosmética es muy fuerte y supondría
mucho gasto y mucho coste del producto final.
Los podemos
encontrar como: Methylparaben, Ethylparaben, Propylparaben, Butylparaben,
Isopropylparaben, Isobutylparaben, Pentyl- und Phenylparaben,
Methylisothiazolinone, Methylchloroisothiazolinone, Glutaraldehyde,
Benzalkoniumchloride, Benzethoniumchloride, Cetrimonium Chloride.
CLORHIDRATO
DE ALUMINIO: se usa sobre todo en desodorantes y antitranspirantes.
Tras varios
estudios se detectó que el cáncer de mama se daba mucho más en el lado
izquierdo y esto se relacionó con el hecho de que el 90% de la población es
diestra y la mujer se ponía mucho más desodorante en el lado izquierdo que en
el derecho.
Otro estudio
realizado en otra universidad estudió a mujeres que había padecido cáncer de
mama y encontraron relación entre la cantidad de desodorante usado, la edad de
comienzo de la depilación y la edad de aparición del cáncer. El resultado fue
que cuando antes se comenzaba a usar el
desodorante y antes se había comenzado con la depilación el cáncer aparecía
antes. Encontraron que la edad de aparición del cáncer en las mujeres que se
comenzaron a depilar tarde y utilizaban poco desodorante era de 55 años y que
la aparición del cáncer en las mujeres que comenzaron a depilarse pronto y
utilizaban mucho desodorante rondaba los 35 años.
Se están
realizando también estudios sobre la presencia de Aluminio en el cerebro de las
personas con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
En nuestra
piel se encuentran muchas glándulas con funciones secretoras y excretoras de
productos de desecho del metabolismo celular. Los productos antitranspirantes
sellan los poros de dichas glándulas y los productos de desecho que tendría que
salir al exterior permanecen en el interior de nuestro organismo con el riesgo
que tiene que sustancias toxicas se distribuyan por todo el cuerpo.
NANO
PARTÍCULAS: son componentes muy pequeños que tienen la capacidad de
intervenir directamente a nivel celular.
Se están utilizando en la actualidad en medicina pero a día de hoy no se sabe
muy bien cómo funcionan. Ha salido una ley que obliga en dos años a indicar en
los productos si llevan o no nano partículas. Con las nano partículas el
principio de precaución no se está teniendo en cuenta.
SILICONAS:
Las siliconas tienen efectos oclusivos y pueden tapar los poros de la piel. Se
ha encontrado que la exposición al sudor por oclusión causa irritaciones en la
piel, algunos tipos de siliconas podrían provocar tumores y se acumulan en
hígado y ganglios linfáticos.
En productos
para el cabello encontramos grandes cantidades de siliconas como Dimethicone o
Cyclomethicone. Alisan al pelo pero también lo sellan, así que ya no pueden
entrar nutrientes y pueden alterar tratamientos capilares. Aparte de que tienen
el mismo efecto negativo en el cuero cabelludo como en el resto de nuestra
piel.
Las siliconas
además no son biodegradables y por lo tanto tienen un fuerte impacto en el
medioambiente.
Lo podemos
encontrar como Dimethicone, Dimethicone Copolyol, Cyclomethicone,
Cyclopentasiloxane, etc.
DERIVADOS DE PEG- Y PPG:
Pueden hacer la piel más permeable para sustancias nocivas. Se obtienen
de derivados del petróleo que son cancerígenos como el óxido de etileno. Pueden
causar irritaciones en la piel. Su uso es tan extendido porque cumplen
muchísimas funciones como tensioactivos, emulsionantes, solventes, suavizantes,
pero también sirven de bases para cremas y geles.
Lo podemos
encontrar como: Copolyol, Polyglykol, Polysorbate, Ceteareth-, Ceteth-,
Cetholth, Poloxamer 407, Laureth-, Pareth etc.
PROPYLENE GLYCOL: En los cosméticos el
propylene glycol evita la evasión de la humedad, además sirve de solvente y
suavizante en cremas, pastas dentales y desodorantes. Penetra rápidamente en la
piel y debilita a la estructura celular y de la proteína.
A los
trabajadores que manipulan esta sustancia en fábricas les avisan de llevar
guantes y gafas y evitar el contacto directo con la piel ya que puede provocar daños
cerebrales y en riñones y hígado.
Lo
encontramos como “Propylene Glycol” y suele venir más bien al principio, lo
que quiere decir que su porcentaje en el producto es alto.
DEA (Dietanolamina), MEA
(Monoetanolamina), y TEA
(Trietanolamina): se usan para regular el pH y como son liposolubles
tienen gran eficacia en la profundidad de la piel. Las aminas forman
nitrosaminos que son altamente cancerígenos si se utilizan en productos en
combinación con nitratos o agentes nitrosantes.
En estudios
anteriores encontraron que el DEA por si solo no es cancerígeno, pero en
estudios más recientes se mostró un posible potencial cancerígeno por si solo.
TEA puede causar reacciones alérgicas y resecar a la piel.
Los podemos
encontrar como: DEA (dietanolamina), MEA (Monoetanolamina), y TEA
(trietanolamina, MIPA, Hydroxyethyl-P-Phenylenediamine Sulfate, Chlorphenesin
etc.
FORMALDEHIDO Y SUS
DERIVADOS: Los derivados de formaldehido normalmente se usan
como conservantes y en varios cosméticos para las uñas, pero es un fuerte
alérgeno, puede causar envejecimiento prematuro de la piel.
El Instituto
Internacional para la Investigación de Cáncer (IARC) considera que provoca
cáncer. El uso de formaldehido como tal es principalmente prohibido en
productos cosméticos, pero como es muy eficaz contra la formación de hongos, se
sigue usando pero en forma de diferentes composiciones químicas que antes o
después liberan el formaldehido. (Aunque algunos llevan como parte de su nombre
“Urea” no tiene que ver con Urea como tal).
Los podemos
encontrar como: Bronidox, Bronopol, Bronosol, Diazolidinyl-Urea,
Polyoxymethylene Urea, DMDM Hydantoin, Imidazolidinyl-Urea,
2-Bromo-2-Nitropropane-1,3-Diol, 5-Bromo-5-Nitro1, 3-Dioxane, Methenamine,
Sodium Hydroxymethylglycinate, DMDM Hydantoin, Quaternium-15, Onyxide 500,
Dimethyl Oxazolidine y sustancias que llevan MDM, DM, DMDM, DMHF o DEMD
delante…
PHTALATOS:
Pueden influir en el mecanismo de protección de nuestra piel y no se
excluye que dañen al hígado, riñón y órganos reproductores ya que actúan en el
cuerpo como si fueses hormonas.
Los podemos
encontrar como: Diethylphthalate, Dibutyl Phthalate, Dioctyl Phthalate,
Phthalic Anhydride / Trimellitic Anhydride / Glycols Copolymer.
FRAGANCIAS
SINTÉTICAS: Nitroalmizcles y almizcles policíclicos.
Estas
fragancias sintéticas muchas veces se resumen en la etiqueta del producto como
“Perfume” o “Fragancia” y no hace falta declararlos por su concentración baja,
pero aun así pueden causar reacciones alérgicas en personas sensibles. Algunos
se han demostrados cancerígenos o muta génicos en experimentos con animales.
Se van
acumulando en el ambiente y en el cuerpo humano e incluso se detectó en la
lecha maternal.
Los podemos
encontrar como: Xileno de almizcle (MX, Cetona de almizcle (MK), Tonalide
(AHTN), Galaxolide (HHCB)
FILTROS U.V. EN PRODUCTOS DE PROTECCIÓN SOLAR:
De los filtros U.V. 4-Methyl-Benzylidencamphor (4-MBC o MBC),
Octyl-Methoxycinnamate (OMC), Benzophenone-3 (Oxybenzon), Homosalate
(Homomenthylsalicylat o. HMS) y Octyl-Dimethyl-Para-Amino-Benzoic-Acid
(OD-PABA) se sospecha que podrían actuar como hormonas, se ha podido detectar
en la lecha maternal y en el cuero de peces. Benzophenone-1 und Benzophenone-2
por ejemplo no están permitidos como filtros U.V. en la Unión Europa pero se
permite como aditivo en aceites de perfume.
COLORANTES: La lista de colorantes sintéticos
menos recomendables para el uso en cosmética pero sin embargo usados es larga.
Las silabas –anilin o –anilid, -amine -diamine son terminaciones de muchos
colorantes sintéticos. (Por ejemplo Toluene-2,5-Diamine o Laurylamine
Dipropylenediamine).
En las
etiquetas de los productos los encontramos también como CI-con un número, por
ejemplo CI-15958 - detrás de esto se esconde
2-Hydroxy-1-(4-Sulfonato-Phenylazo)-6-Naphthalin-Sulfonat = E110 - Amarillo.
Podemos usar
como alternativa la cosmética natural:
- No
usa derivados del petróleo.
- Los
productos son en su gran mayoría de origen vegetal.
- No
se usan conservantes de los comentados anteriormente ni aromas artificiales.
- No
están testados en animales.
- Su
formulación se basa en extractos de plantas naturales y aceites vegetales no
modificados genéticamente.
- Se
usan envases reutilizables y/o biodegradables.